sábado, 29 de outubro de 2011

Lo que nos espera...


Sostiene la peña de amigos en el café habitual, que entre la economía sumergida, la ayuda solidaria de las familias a los suyos, la falta de trabajo y de créditos bancarios; hemos caído en una especie de resignación y creencias falsas que nos conducen poco a poco hacia una especie de nihilismo social.

Que España va mal, incluso peor de como va realmente, se interiorizó con fuerza e incluso se responsabilizó de todo ello a la gestión de Zapatero, para de esta forma explicar de forma simple la crisis.

Recuerdan los amigos de la tertulia, aquel anuncio de un detergente que decía: “busque, compare, y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo!”
Aquí y ahora pocos son todavía los que observan, comparan y si descubren algo mejor ,en cualquier comunidad autonómica, o en un País de nuestro entorno, deciden votar ese modelo u opción política...

Por ejemplo: si nuestra sociedad en su conjunto observara y reflexionara sobre lo que acontece en Galicia, Madrid, o Valencia gobernadas por el PP, llegaría a conclusiones comprometidas electoralmente para Rajoy, al confirmar de este modo como se gestionan allí los servicios y competencias exclusivas, tales como la sanidad, o la educación entre otras, en manos de la derecha española y su modelo económico y social.

Si así fuera, el modelo social demócrata tendría todavía un respaldo importante, sobre todo por aquellos que necesitan tener unos servicios públicos - remozados y mejor gestionados - y unas prestaciones sociales básicas, para resistir y sobrevivir a esta crisis.

También comentamos en la sobremesa, que a seis meses de la victoria electoral del PP en ayuntamientos y comunidades autónomas, poco o nada ha cambiado para mejor en los mismos; las cosas no han hecho más que empeorar iniciándose tímidamente el deterioro de la esperanza en el cambio, a favor de los conservadores y sus soluciones.
Se empieza en consecuencia, concluye la tertulia, a notar cierto disgusto y frustración social con las soluciones del PP allí donde gobierna, pero ello es todavía una percepción incipiente, muy leve, que afecta a pocos electores, por el momento...

Hubiera sido necesario prorrogar unos meses más las fechas de las elecciones generales,se opina , porque al seguir observando los resultados y los remedios del PP allí donde gobiernan, es decir, las gestiones de sus alcaldes y de los presidentes de sus comunidades autonómicas, y sobre todo, la falta consciente y encubierta por no dar a conocer el verdadero programa de Rajoy; iría haciéndose cada vez más claro y explicito lo que nos espera...

luns, 24 de outubro de 2011

CARTA DO CUCO


Queridos amigos:
Cóntame o Cuco nunha carta agarimosa que paso a relatarvos, que os asesores do actual Goberno da Xunta levan dous anos aconsellando que se goberne pouco, con moita mesura e moita austeridade, incluso con ruindade se fora preciso, porque tense descuberto, por estes sabios, que gobernar en Galicia e :

Facer obras públicas ; aplicar impostos propios e distribuír a riqueza; atender a sanidade e a educación públicas... e axudar a criar emprego na Comunidade.
Todo iso, segundo eles, produce na poboación do noso País moita angustia existencial e rexeitamento a esas actividades molestas, como son ás de decidir algo, nos tempos difíciles e cheos de incerteza que corren.

A receita que lles suxiren eses asesores o noso Goberno, son as de criticar permanentemente a aqueles que están a gobernar en España ou en algún, poucos, concellos galegos, e polo tanto a producir ansiedade na poboación, situación que se da moito mais mentres non sexan os propios, que atendendo a consigna están quedos...

No caso de cámbeo de goberno en España, e durante un ano a lo menos, abondará con botarlle a culpa e a responsabilidade do que aconteza e mais da ausencia de remedios, a mala xestión pasada dos defenestrados, e sobre todo o estado deplorable en que deixaron as contas os arrumbados polas furnas; porque: como sabemos “ non hai ausente sen culpa nin presente sen desculpa”.

E porque sen cartos todo o mundo sabe e entende que nada de nada se pode amañar.
Aínda que a algún Conselleiro e algunha consellería habería que vixialos de preto por non saber facer nada de nada incluso cos recursos que ten.

Dime tamén o Cuco, que na actual crise, os gobernos de toda Europa entenden que non se poden dar moitas solucións os problemas sen incomodar os ricos e poderosos, pero que estes xa atoparon un remedio moi eficaz para saír desta situación de crise que lles ten preocupados como é a de:

“Encomendarlle a xestión do público o sector privado, para así enterrar o que de intres social, poida ter a xestión pública, agora que xa sabemos que é ineficaz e ineficiente”.

Iso ademais, me di, conta co apoio de moitos medios de comunicación, dos expertos en economía de mercado; e dos faladoiros das radios e televisión en xeral, e, asegúrame o Cuco ter razóns determinadas polas enquisas que fai nas rúas e cos seus clientes, para afirmar rotundamente - polas respostas dos entrevistados- que moitos bos cidadáns, só se decatarán de ter perdidos os servizos públicos, cando teña elo acontecido, e non antes. Logo de que o asunto xa non teña volta atrás e precise utilizalos.

E por outra parte, e razoable chegar a conclusión de que ninguén pode gobernar un Pais coma o noso sen discrepar con apaixonante xenreira tanto no aéreo club como na taberna, nunha Terra, que conta con 230 festas gastronómicas, tres universidades, tres aeroportos, unha cidade da Cultura a medio facer, e, un ministro de Fomento que inviste mais nun ano nesta Terra, ca Xunta nunha lexislatura completa.
¡Así e imposible gobernar pouco pero ben!...







xoves, 20 de outubro de 2011

Méritos y Prestigio versus Mercado



Hace días comentaba con un responsable de la sanidad gallega un asunto fácilmente demostrable, cual es el de disponer en nuestros hospitales de un personal muy cualificado.
Le decía que contar con ello y ellos, era mucho más importante y necesario que los medios y recursos siempre insuficientes del Sergas, y que sobre todo, eran estos profesionales , quienes estaban sosteniendo - a pesar de las dificultades económicas actuales y de los errores de gestión -, la sanidad pública gallega al más alto nivel, y a un costo muy competitivo en relación con cualquier otro país europeo o americano. España está situada, como sabes, le dije, en el séptimo lugar del mundo en calidad sanitaria.

Le manifesté que en ámbito de la investigación acababan de ser valorados, siguiendo criterios muy científicos esos méritos, en los Rankings ISI de las universidades españolas, entre los años 2001 y 2010, y opiné al respecto que no había en nuestro País cosa más fácil de reconocer que el conocimiento y los logros ajenos, casi siempre extranjeros, ni asunto más dificultoso pero satisfactorio, que el admitir el éxito y prestigio de los de casa.

Le expliqué al respecto, que en la segunda edición de los “Rankings ISI de las Universidades Españolas según Campos y Disciplinas Científicas” sobre el nivel de investigación puntera, basada en los trabajos publicados en las revistas internacionales de mayor impacto, tales como : JAMA; Lancet; British Medical Journal, Genetics in Medicine; Annals of Oncology, etc... ponian de manifiesto de forma indiscutible los méritos de los investigadores de la Universidad compostelana, y se los concreté en el campo de la salud.

Llegados a este punto, creí ingenuamente que una buena noticia compartida sería una doble alegría. No fue así.
Este responsable, circunspecto y serio, - hay personas que poniendo la cara seria creen que lo que dicen es también razonable - , me comentó , que este nivel de investigación era, salvo excepciones, muy mejorable por otras vías que generasen mayores incentivos económicos y más exigencia profesional y resultados.
Nada bueno puede esperarse - me dije a mi mismo después de escucharle- de unos políticos o de una parte de la sociedad que confían en el mercado para resolver los problemas de la salud.

Cuando se trabaja con la idea fija de que todo lo que es público es ineficiente e ineficaz, y que debe ser el mercado el que resuelva todos problemas, entre los que se encuentran también los de la investigación y la salud, se está intentando convencernos por parte de los muñidores del cambio que viene, que es necesario adecuar este sector, y otros, a las propias exigencias de ese mercado, y no de las necesidades de los ciudadanos.

A pesar del escepticismo de mi interlocutor, insistí tozudamente en dar más argumentos a favor del Ranking, con varios ejemplos de disciplinas en mi opinión relevantes, como las del área de Medicina Preventiva de la USC, que empatando con Farmacia e Informática se sitúan en el 4º lugar de la clasificación de entre las 36 universidades españolas. O el caso de Matemáticas que ocupa el primer lugar.

Siguiendo con la disciplina de la salud pública dirigida por el Profesor Gestal, le comenté que disponía de solo 8 investigadores, frente a las varias docenas de ellos en cada una de las Universidades de Barcelona, o de Madrid, y que a pesar de ello, estaba a su nivel superando a Madrid y a 32 universidades más en investigación, publicaciones y prestigio internacional.

Incluso, le comenté, alguna linea de investigación de esta disciplina, como la del Laboratorio de Radón de Galicia, dirigido por el Profesor Barros, era referencia en España, y que se había estudiado allí la relación entre el cáncer de pulmón y ese gas asesino, después de haber elaborado con poquísimos medios y mucho rigor el Mapa del Radón de Galicia, con más de 2500 domicilios evaluados. Iniciativa financiada por el Consejo de Seguridad Nuclear.

Insistí en que se colaboraba desde allí por medio de proyectos y publicaciones, nada menos que con la Escuela de Salud Pública de Harvard (EEUU); la Universidad de British Columbia (Canada); la Organización Mundial de la Salud; La Universidad de Surrey (Reino Unido) o el Mount Sinai Medical School de Nueva York (EEUU) entre otros prestigiosos centros.

Que se estaban desarrollando proyectos junto a grupos como ILCCO (International Lung Cancer Consortium); El GESEC ( Genetic Susceptibily to Environmental Carcinogenesis; o el International Radon Projet. WHO.

¿Conocías todo ello? , Le pregunté finalmente de forma poco correcta, pero triunfal.

Eso nada tiene que ver con lo que antes te dije, me replicó con gesto aburrido y displicente. Serían todavía más eficientes y mucho más económicos esos logros, de abordarlos desde el punto de vista que te indiqué antes... que es el camino que vamos a seguir...

Pero hombre, lo obvio, los hechos, no necesitan ser muy explicados, le dije, salvo que des por válido que los méritos de lo conseguido por la USC con estos proyectos y publicaciones,solo se puede cuantificar económicamente, si es así, entonces es que ignoras lo que es la investigación, el prestigio y el valor social que tienen aquellos profesionales que dedican sus mejores esfuerzos a estudiar y resolver problemas, sin pensar en hacerse ricos, ni hacer ricos a los demás.

Y lo lamento pues eres tu uno de los que debías de apoyarlos más en nombre del interés general, le dije sin poderme contener.
Y es que me pierde la pasión de mis convicciones que debería de poder explicar sin alterarme, porque sino acaban pareciéndose a prejuicios irracionales.

Con la misma me marché dándole vueltas al valor de la investigación, de los méritos científicos y del prestigio en crisis, y también de un mercado, que se ha vuelto muy violento e ignorante, pero que cuenta con aliados muy poderosos.












luns, 17 de outubro de 2011

Unha porta pechada



Pedín ó Cuco entrevistalo por última vez pero non contestou nin as miñas chamadas telefónicas, nin os correos electrónicos que lle enviei. Xa estaba o tanto do peche do periódico.
Agora recordo que en moitas ocasións anteriores aconselloume que a mellor forma de respectar os lectores do Xornal era escribir para eles considerando que eran intelixentes.
Que non me preocupara moito do estilo, porque o estilo nunca pode estar por riba do que ti lles queiras contar...
E que lles quería contar?, sei que lle respondín un pouco desconcertado daquela.
As túas emocións e as túas razóns, me dixo.
--Escrebes os teus motivos de insatisfacción para compartilos con eles...que é un xeito de deixar unha minúscula pegada; de te comprometer.
--Escribir sempre se fai para outros, sentenciou.
Contesteille, por responderlle algo, que os do Xornal de Galicia limitaran a un folio o que eu debía escribir?
--Os lectores intelixentes non precisan da túa prolixidade para te comprender e aturar, me dixo bruscamente. No Xornal de Galicia deixáronte escribir todo canto lles mandaches nese folio ou no?
Si e certo, lle comentei polo baixo.
--Pois logo nada te limitaron, e nada te censuraron.
-- Escribes nese periódico incluso crónicas moi criticas, pero poucos saben que só deixas constancia do que moitos de nos te contamos nas entrevistas. Somos nos, os que ti chamabas teus personaxes, os que fixemos o mellor do teu traballo...
--Nos fomos tamén, quen descubrimos para ti o valor da independencia; do importante que é a imaxinación; nos fomos, os que te recomendamos que utilizaras a ironía sen rancor; e que te dirixiras os lectores a traveso do corazón mais que da razón, porque é o corazón sempre quen atopa e quen encontra o mellor de cada un dos lectores.
--Nos te advertimos, que O Xornal é un obxecto a destruír por parte de aqueles a quen lles molesta a critica política, sobre todo si esta critica se dirixe os que se resisten os cambios...
-- A liberdade para escribir, e, hoxe en día, un luxo que poucos poden permitirse salvo as veces falcatruadas en internet. A historia nos mostra cos poderosos oprimen e desfán os que lles molestan en canto teñen a mínima oportunidade.
--Si algún día pechan ese periódico contaranche despois que non era rendible, que debíanse cartos a moreas... Non hai peor cousa que crer certas informacións e solucións como boas, cando non o son...
Fíxome o Cuco prometer naquela entrevista primeira, que si pechaban O Xornal, eu debería seguir escribindo nun blog.
Voulle facer caso aínda que non me lea ninguén.
De elo depende que non morran amigos como : O Cuco, Gumersindo; Gabino; Serafín, Evaristo ou Avelina...e eu tamén un pouco...




domingo, 16 de outubro de 2011

O Virus Parvo Papilonar

Visito o vello Cadrís de Souto, menciñeiro de sona, home hermético, co obxecto de saudalo e pedirlle algún remedio caseiro para o meu curmán Pablo, que padece unha estraña enfermidade que lle produce unha constante ansiedade e unha preocupación excesiva polas súas imaxinarias doenzas.
Ten frecuentes taquicardias e disfuncións dixestivas. Tómase o pulso, a temperatura e a tensión arterial varias veces ao día. Está atento a calquera comentario público e televisivo sobre os síntomas que cre padecer. Consulta compulsivamente prospectos, vademécums, informes clínicos para saber algo máis sobre o que padece persoalmente. Escoita opinións, le artigos especializados e atende moitas razóns sobre a súa enfermidade pero segue sen atopar en parte algunhas solucións concretas para o seu mal.
Cadrís, agradéceme a torta de Santiago que lle levo como agasallo, proba un bocado dela, detecta a améndoa abundante e sentenza: ovos, azucre e améndoa... É autentica, das de antes... A continuación coméntame: “Estasme a describir unha vella enfermidade producida polo coñecido Parvo virus Popular ou Papilonar”. Cadrís é un menciñeiro moi lido.
- Trátase dunha enfermidade moi común hoxe en día, que se transmite por varios medios, incluso os de comunicación; un virus que tamén se coñece como o da labazada colectiva, provocando malestar xeral, tristeza e problemas de auto inmunidade que poñen en evidencia falta de resposta ante as agresións dese bicho.
Hai que abandonar toda esperanza nos remedios convencionais e reforzar as defensas internas de cada un, dime finalmente.
“E como se consegue iso?”, pregúntolle.
- Home pois sen separar tanto o enfermo da enfermidade. Porque así convértense os enfermos en clientes, pero non en persoas, e cando se illan as persoas da enfermidade calquera problema fainos moi vulnerables.
- A solución é renunciar aos remedios que recomendan os médicos e os expertos, porque conducen á tristeza e a non loitar con bo ánimo polo benestar persoal e colectivo.
- Ou cambian de actitude todos os enfermos ou non hai menciña dispoñible no mercado actual.
“O poderoso virus Parvo Popular”, remata caviloso o señor Cadrís, “débese estar a fregar as mans de tanto dano social como está a provocar e ca aceptación submisa da poboación afectada”.
Cando retorno da casa de Cadrís de Souto ocorréseme pensar que lle debeu animar a torta de améndoas do amigo Santasmarinas, porque hoxe, cousa rara nel, estaba pouco ambiguo e sibilino...

O turrón duro e malo de roer


Rigoberto, irmán pequeno de meu avó, tivo dezasete fillos coa súa dona Rosario. Comían na súa casa en quendas de oito ou nove en dúas sentadas. Tiñan un campanil como as da consagración das igrexas no comedor que Secundina, a rapariga de servizo, tocaba cando acababa a primeira quenda, a dos máis pequenos, para dar entrada case sempre en tromba dos esfameados á segunda quenda, o dos maiores. Ao rematar os fillos, o matrimonio e Secundina sentaban a comer xuntos de forma pousada, mentres comentaban decote o caro que estaba o xantar.
Un Nadal, Rigoberto, facendo un gran esforzo económico, mercou varias libras dun turrón barato que levaba por nome ou marca comercial Rocinante. Ao día seguinte a Noiteboa, Dona Rosario atopou no cubo do lixo varios anacos dese turrón a medio comer. Reuniu os seus dezasete fillos e preguntoulles un por un quen era o responsable dese estrago...
Fíxose un silencio ominoso que rompeu ao entrar en escena Secundina que, advertida do asunto, exculpou os rapaces e manifestou ser ela a que arroxara ao lixo parte do turrón. Rosario, perplexa, pregúntolle a razón diso e a resposta non se fixo esperar: “Señorita, chupar chupei ese doce, pero non pretendería vostede que lle comese tamén os ósos!”.
O recordo desa anécdota que se contaba na familia faime lembrar o difícil que é facer unha transición política, asumindo os novos gobernantes a continuidade e as responsabilidades da situación en tempo de crise. Escoitamos estes días por parte do PP que aquelo que se prometeu amañar polos seus gobernos xa non vai ser posible levalo a cabo porque as dificultades económicas son unha enorme sorpresa coa que non se contaba en absoluto.
Chama iso moito a atención en tempos nos que o debate e a información presupostaria anual; o control da legalidade de interventores nas administracións; e as centenares de comisións informativas ao longo do ano son, polo visto, inútiles para coñecer a situación das finanzas. O problema non parece que sexa ese, recorda máis ben o conto daqueles malos turróns duros.
Roelos, o que se di roelos, é máis difícil que presentarse en campaña electoral como os salvadores retóricos dos problemas da cidade, da autonomía e mais do Estado con solucións xerais para todo. As denuncias da escaseza de recursos económicos, os endebedamentos dos concellos e administracións autonómicas, os chamados buratos, que agora aparecen por todas partes, anuncian a imposibilidade solucionar os problemas polo PP ou xustifican a súa inacción.
A crise é unha oportunidade para demostrar que con poucos recursos, boas ideas, austeridade real e honradez se pode seguir atendendo os cidadáns, iso si, aproveitando ben ata os osos... E tamén serve para coñecer os falabaratos que aspiran ao poder polo poder.

sábado, 15 de outubro de 2011

A lingua é o noso pasaporte


Atilio Bicudo é un pragmático e solitario ideólogo lingüista cunha soa teima desde sempre: que se falara en Galicia un idioma, ademais do castelán, que nos servira para obter vantaxes complementarias sen moito esforzo.
–Teño chegado o convencemento hai moitos anos –dicíame onte– que ese idioma é o portugués, e aínda que ninguén me fixo caso algún, vouche explicar porque o pensei sempre así:
–Esa lingua –o portugués– ten a súa orixe no galego-portugues que se falaba en Galicia e no norte de Portugal como sabes ben. Polo tanto, non era nin é un idioma estraño e alleo para ningún de nós, senón o mesmo co galego pero máis evolucionado.
–Ese idioma –o portugués– é un dos máis cultos, fálase ademais de en Portugal, en Brasil, Angola, Mozambique e ata en Macau, ven sendo a sexta lingua máis falada do mundo, ou a terceira do occidente despois do inglés e do castelán.
Polo tanto, coma podes comprobar –díxome– é bastante universal, e canto máis cosmopolita é un idioma máis convén aprendelo e falalo para ter máis xente con quen intercambiar cultura e máis para mellor se entender e negociar, porque en boa medida os meus son os que falan coma min...
–Despois desto direiche que o que está a acontecer co noso idioma propio nos últimos tempos non houbera pasado nunca de terse progresivamente reconvertido e integrado o galego en portugués.
–Levamos anos loitando por manter unha lingua que ten servido máis como arma de enfrontamento político e social que como vehículo de convivencia e comprensión; anos explicando o obvio: que o galego é parte da nosa identidade e singularidade, e cando se ten que explicar o incuestionable é que as cousas non van ben; anos pelexando entre a imposición e a prohibición. Anos nos que o pai do portugués non pode abrazar ó seu fillo...
–Eu coido que de terse adoptado ó portugués como a evolución natural do noso galego, hoxe ninguén discutiría en Galicia o bo que sería dispor de dous idiomas propios e universais; e ninguén dubidará que iso se podería ter feito sen apenas esforzo nun par de décadas pola enorme afinidade e semellanza entre os dous idiomas.
–Teriamos unha televisión galega vista aló e aca, unha cultura máis ampla, unha ciencia e unha literatura máis abondosa e dous xeitos de expresar a vida.
–Ademais, quen se atrevería a pór en dúbida a utilidade dun idioma que falan douscentos cincuenta millóns de persoas no mundo...?
– Galicia falando portugués sería máis atractiva para moitas empresas a se implantar aquí. Se ademais aprendéramos o inglés isto collía o camiño de seren a Suíza da Fisterra.
–Se Galicia falara portugués, Feijóo sería o mellor defensor do noso idioma propio e comprendería mellor a política de Pedro Passos ou Durao Barroso.
–Presumiríamos de ter lido a Cardoso Pires ou de Pessoa, xunto con Suso de Toro ou Celso Emilio Ferreiro.
–Coñeceríamos máis dos viños do Ribeiro e Verdes do Miño; compartiríamos o queixo San Simón e o de Tetilla cos de Azeitao e o Trasmontano, as tripas cos nosos callos, e o sarrabulho co noso cocido..
–As comunidades autónomas con idioma propio mirarían para nos con envexa non disimulada porque douscentos cincuenta millóns de falantes pesan moito...
–E, porque falar a lingua dun Estado veciño é seren un pouco Estado tamén. E iso politicamente ten o seu aquel… Xa me entendes non?
–Non foi así, non se atreveron con elo os expertos nin os políticos nosos, tiveron medo a crecer e máis a evolucionar…
–Quixeron que foramos máis autóctonos, que tiveramos máis autonomía a costa de seren menos universais no idioma... e, trabucáronse… porque a lingua é o noso mellor pasaporte.
Non sei se terá razón Atilio, pero algunhas cousas das que di, ¡dan que pensar...!

Os miróns do "Gran Hermano"


Pechou a canle CNN+ por motivos económicos e con el desapareceu un dos programa de debates e informativos privados máis serios,ecuánimes, contrastados e rigorosos cos que contabamos neste país.
Unha vez adquiridos os dereitos de CNN+ por unha cadea privada, foi inmediatamente substituída a súa programación por outra coñecida como ‘Gran Hermano’, un programa no que se informa en vivo e directo as vinte e catro horas do día, sobre o que acontece cun grupo de persoas pechadas nunha casa.
Os espectadores-miróns do programa, e dicir, aqueles que están pendentes observando cada movemento, exclamación, e xesto dos protagonistas, mentres a eles lles aumentan previsiblemente as súas taxas cardíacas e o suor con cada unha das intimidades ou opinións dos mesmos, ao parecer son bastantes a calquera hora do día ou da noite.
Tanto é así, que xa igualou e superou a chamada cota de pantalla que tiña a extinguida CNN+, por parte desa televisión en só unha semana.
Ese “reality”, pásase en sesión continua con cámaras fixas nunha casa alugada e con mensaxes e opinións simples dos espectadores en forma de SMS, que así autofinancian o espazo, deste xeito a cousa sae barata, ten certa cota de pantalla e non produce perdas, iso é todo o que esixe o mercado.
Nos anos 80, Brian de Palma xa tocou o tema dos miróns na película ‘Dobre Corpo’ con protagonistas como Melanie ­Griffith, e por Deborah Shelton; pero aquilo era outra cousa.
O actor voyeur, un tal Jake (Craig Wasson), contaba para as súas observacións cun telescopio e pasábao en grande observando a Gloria (Deborah), unha bela muller, mentres ela se espía e facía outras cousas morbosas na intimidade do seu apartamento que caía xustamente fronte o seu. Guión moito máis suxestivo, artístico e personalizado cá cama redonda babeca e colectiva do Gran Irmán.
Pois ben, substituír un informativo conducido por bos profesionais por ese outro programa, é unha proba evidente do que é capaz de ofrecer a televisión a un sector da poboación. Dálle igual ao mercado e a este medio do ramo neste caso cambiar un programa informativo ou un espazo de entretemento de calidade por outro, aínda que só sirva para embrutecernos, sempre que o asunto sexa rendible en termos económicos.
Velaí unha diferenza de fondo, de forma e de control social, entre a televisión estatal e autonómica e unha determinada televisión privada.
Se a televisión pública competise coa privada neses ámbitos e programas, non tería razón algunha de existir. Sería sinxelamente un gasto inútil e unha competencia desleal.
Agora que empeza a falarse da privatización parcial da TVG, a través de indicadores como: o peche das delegacións galegas territoriais, a cesión pola mesma de espazos a canles privadas,ou das declaracións de responsables políticos, sería interesante preguntarse se a desexable calidade; a información construída de acordo co interese común; e o servizo público que debe supor a nosa televisión autonómica –que tamén pode darse en casos excepcionais na privada– vaise manter, coas reformas necesarias, ou se pola contra, os “grandes irmáns” da política ao servizo do mercado forzarán a moitos cidadáns a ser miróns pasivos de programas lixo na nosa televisión baixo o argumento de racionalizar gastos que só agochan as máis das veces intereses comerciais.
Convén recordar outra vez , o papel de normalización lingüística ou o motor que significa para decenas de empresas galegas do sector audiovisual, a televisión pública, que dificilmente cumprirá a privada.
Estamos quizais no principio non dunha mellor televisión galega, senón da televisión que desexa e precisa o mercado, iso si, en nome da liberdade de expresión e dese conservadorismo que defende a liberdade individual, pero que se desentende de cómo levala a práctica na sociedade.

Un gas asasino chamado radón


Rematou un curso de Formación Continua da Universidade de Santiago de Compostela, impartido no Hospital Clínico Universitario, sobre: “O radón, risco para a saúde e solucións para a súa redución”. Durante toda unha semana presentáronse diante dos alumnos diversos relatores deste problema desde profesores da universidade a profesionais da construción, arquitectos, empresarios e distinguidos políticos.
O radón é un gas asasino e silencioso que a comunidade científica chama “gas nobre”, porque quizais coñece como don Mendo que nunca falta un nobre que amole máis da conta… O radón sae silandeiro do terreo; se vai directamente á atmosfera dilúese e non fai mal a ninguén, pero, se ao saír espontaneamente o fai por baixo dunha vivenda construída, cólase sen permiso por gretas, fendeduras e fisuras e tende a acumularse no interior dela, e se vostede vive nesa casa e se lle ocorre respirar, cousa que deberá facer mentres estea vivo, inhala o gas e incorpórao como axente canceríxeno ao seu torrente respiratorio. Se o radón é abundante na súa casa e vostede está moito tempo esperto ou durmindo na súa compaña, aumenta o risco de padecer un cancro de pulmón.
No caso de actuar conxuntamente a exposición ao radón e o hábito de fumar, vostede multiplica o risco de contraer a enfermidade entre 25 veces en Europa e unhas 46 veces en Galicia. Nestas peleiradas imos tamén por diante de medio mundo, deseguida comprenderá o seu por que.
Calcúlase polos científicos que existen aquí, un 16% de vivendas contaminadas con altas cifras de concentración de radón, estimándose que son máis de 450.000 cidadáns os que están expostos a enfermar, porque Galicia é unha comunidade que ten moitas rochas de granito onde se atopa o uranio-238, pai de toda a radioactividade natural, que se transforma primeiro en radio -226 e do que sae despois o gas radón en cuestión.
Chamaron a miña atención no curso varias cuestións. Primeiro, a xeral desinformación social deste inimigo invisible; segundo, o descoñecemento técnico sobre a súa redución, ou o que é peor, as informacións cheas de prexuízos sobre esta que na práctica é sinxela e moi económica; e terceiro, a pasividade permanente e neglixente da Administración do Estado e mais da autonómica sobre as medidas lexislativas a tomar.
Se o Estado, no Código Técnico da Edificación, non esixe aínda prevencións específicas sobre o problema, nada debera impedir que o Goberno da Xunta de Galicia, con competencias exclusivas sobre saúde e vivenda lexislara sobre esta cuestión. Sobre todo, tendo en conta a nosa especial situación de risco. Deberíanse medir, nas zonas declaradas nos mapas de radón como áreas de alto risco, o gas existente nas casas, e unha vez medido, se fora o caso, aplicar as medidas corretivas ou redutoras. Porque empregar os coñecementos presentes en corrixir os danos do futuro é sempre a esencia dun bo goberno.
Profesores participantes no curso como o seu Director, o Doutor Xoán Barros Díos da nosa Universidade, o doutor Luis Quindós Poncela da Universidade de Santander, ou José Luis Martín Matarranz do Consello de Seguridade Nuclear veñen investigando e traballando arreo desde hai máis de vinte anos neste asunto que afecta á nosa saúde. Actúan co mesmo espírito que Moisés: todos eles saben ben que a Terra Prometida está moi lonxe, aínda que endexamais deixaron de camiñar cara a ela…
Outros asistentes ao curso como a senadora María Jesús Sainz, que pediu hai meses na Cámara Alta un acordo sobre o control e correción do radón conseguindo a unanimidade; un arquitecto como Borja Frutos da Fundación Torroja, que apuntou sinxelas medidas de redución ao alcance de calquera, ou presenzas do tamén arquitecto Xerardo Estévez e do promotor e construtor Otero Pombo, puxeron en evidencia a existencia dunha vangarda de políticos e profesionais intelixentes e sensibles para enfrontar este problema.
A pesares de todo, sei que un día destes, e moitos anos máis escoitaremos dicir: “ Fulaniño de tal morreu dun cancro de pulmón, e non fumaba!”.

Serafin, un quiosquero de Vigo


Serafín, el quiosquero, se volvió incondicional del método científico a golpe de leer diariamente los titulares de los medios de comunicación. Tiene Serafín un quiosco de prensa y revistas en una céntrica calle de Vigo con vistas al mar, como él dice, y desde hace años descifra y resuelve las noticias a cuenta de los encabezamientos de los periódicos. En la venta de estos, suele añadir un comentario o una opinión propia, que sirven “para aclarar al cliente lo que quieren decir los periodistas y no les dejan escribir los jefes de su redacción”. Mantiene el quiosquero, que con dos o tres buenos titulares de un asunto extraídos de varios periódicos, excusa uno leer nada más. El resto, asegura, es tener sentido común, y saber escuchar la opinión de la calle.
A sus habituales compradores y mientras les despacha el pedido, les va adelantando lo más destacable de las noticias:
− Don Manuel, lea usted lo que dice hoy el Faro de Vigo sobre los parados mayores de 55 años: “Más o menos, un viaje a ninguna parte”.
− Don Luis, mire usted el titular del Xornal de Galicia sobre la crisis económica mundial: “Es como un símil de las goteras de las casas, algo se estropeó arriba, y acaba mojándonos a todos”.
− Don Xosé, fíjese lo que escribe El Correo Gallego sobre la sanidad pública: “Al igual que acontece con los euros, el pan, o la libertad, solo la echaremos de menos cuando nos falte”.
Serafín se define espontáneamente como un hombre que en la religión es católico pero anticlerical, en economía, socialista-reformista, y en lo político, un liberal humanista. Como no creo en las ideologías globales, me dice, ese es mi modelo.
Con convicción me aclara lo siguiente:
− Soy un hombre que se hace muchas preguntas, un hombre que quiere encontrar respuestas que encajen con la realidad y como la realidad depende del modelo que elijas para vivir, solo tengo que ir comprobando si mis observaciones responden o no a mi modelo; si este da una buena explicación a lo que acontece aquí y en el mundo, entonces es válido. Pero si no casa con las observaciones ni explica bien los resultados, entonces es que alguna pregunta está mal formulada, o el modelo no es bueno. El mío es correcto, lo he comprobado mil veces.
No acabo de entenderlo de todo, le dije, después de escucharlo con atención.
− Es normal –me responde– tú no debes tener la costumbre de hacerte preguntas que se ajusten a un modelo concreto de vida; porque vivir es, sobre todo, preguntarse ciertas cosas importantes con todos los datos de que disponemos, encontrar respuestas y ser coherente con ellas, lo demás, lo de la mayoría de la gente, es simplemente ir sobreviviendo.
Ahora entiendo un poco más por donde va usted, le dije algo molesto, pero me gustaría que lo concretase con un ejemplo. No se hizo esperar:
− En mi modelo no encaja que en la actual crisis y ante la agresión que sufre, la sociedad no se pregunta casi nada y cree que los derechos adquiridos son derechos naturales; o el por qué algunos políticos confían en el mercado al buscar fórmulas privadas a servicios y prestaciones públicas como la educación, la sanidad, las pensiones o la atención los más débiles. No tiene solución, en mi modelo, un mercado capitalista que no desea, ni es su objetivo, convivir con el pleno empleo que trata de evitar, el derecho a una vivienda que para él es una mercancía más, o con una pensión pública y no privada… Esas situaciones, no cuadran con una actitud cristiana de la vida o con una economía al servicio del interés común, ni con la libertad, que poco vale sin igualdad de oportunidades. Por ello no se adapta mi modelo a ninguna de estas observaciones y datos. ¿Entendiste ahora?
Después de esta conversación con Serafín, empiezo a comprender mejor al mercado y sus reformadores, que las propias reformas…